Todos los animales y plantas son parte fundamental de la Tierra. La carencia de cualquiera de ellos de alguna manera afecta en el desequilibrio de alguna cadena. En el caso de los pájaros, estos contribuyen en la polinización de las flores, disperción de semillas, eliminación de roedores e incluso en el reciclaje de nutrientes en el caso de las aves carroñeras.
Como todo en el mundo está cambiando, unos más de los afectados son los pájaros que ven su ambiente desequilibrado. Las temperaturas globales han aumentado en 0.6 grados centígrados en los últimos 30 años, lo cual genera cambios en la migración, la crianza, y en los rangos de hábitats de algunos pájaros. Un ejemplo de esto es que con la llegada más temprana de las estaciones del año y ante la pronta llegada de la primavera en los Países Bajos, se producen cambios inesperados que las aves no pueden predecir. Ellos ponen los huevos en la mismo fecha, de forma que el nacimiento de los polluelos queda desincronizado de su suministro de alimento.
En el caso de las aves acuáticas migratorias, estas podrían tender a desaparecer, dado que el ecosistema en los polos es muy vulnerable a estos cambios climáticos.
Una razón adicional es la contaminación. Muchas aves han disminuido considerablemente su población al ingerir constantemente químicos, como fertilizantes, pesticidas, residuos, entre otros muchos factores que los están matando.
Frente a cosas tan grandes hay poco que hacer. Sin embargo, siempre es muy positivo educar a los niños desde pequeños en lo importante que es el medio ambiente, enseñarles lo negativo que es matar pajaritos y otros animales y a respetar la naturaleza para que así las generaciones venideras sepan bien cómo interactuar con lo que nos da vida.

Fuente: Zona Ecológica

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